| La irrepetible aurora de tu ausencia, fortalece mi ya anegado consuelo; por el mar de lenguas que como olas chocan en tus senos, con la humedad de la luna y la oscuridad de un sol, mirando y explorando en la desnudez de tu cuerpo cautivando el ardor de mis pupilas. Sana tus labios mojados a mi cuello degollado por tener la certeza de la tormenta de cuerpos que inicia tu aroma y tu garbo a mis atónitos ojos exhaustos de pasiónsolo queda la esperanza de ser feliz. Ese es el único aliento que alienta a mi vida. Pero la pregunta, y su respuesta, implícita está en lo recóndito del alma callada del espíritu. Latentes en forma silenciosa, implícitas en el ir y en el devenir. Tan difícil es vivir en la búsqueda, que muchas, pero muchas veces, se rompe el eslabón de lo anhelado con la necesidad absoluta, y es entonces cuando se comienza a decaer, cuando se comienza a perder esperanzas y se acaban las ganas de luchar. Tan difícil es la búsqueda por el vivir, o el vivir para realizar la búsqueda, que solo los pocos que lleguen a comprenderlo, no tendrán la necesidad de desequilibrar la balanza vital, la que hace al espíritu recrearse y llenarse de energía para luchar y luchar sin tregua; ese eslabón de la cadena del alma, equilibrando lo anhelado (base y fuente de energía de la búsqueda), con su contrapeso natural que nivelará al espíritu con el cuerpo: la necesidad ( que se convierte entonces en el medio por el cual se desplaza el anhelo); sinembargo, el anhelo, es el que hace posible la presencia de la necesidad, en el sentido más intrincado del entendimiento humano. antología poética Busco el calor en tus ojos, busco en el cielo tu alma que revienta a las nubes en tu vuelo natural de mariposa. Ansia de tu pelo y de tu color, ansia por tocarte, por teñirme y desgarrarme; colorear el mundo que piso, el mundo que imagino y que es para ti. antología poética Espérame; en tus ideas, en tus sueños abrásame. Quédate en mi cuerpo, alégrate en mi eternidad, porque para ti soy yo por siempre. En mí estarás en tu eternidad como lloramos y nos recordamos: con lágrimas, con sangre, con dolor… antología poética Mi soledad está feliz porque tú eres su causa. Yo con mi tristeza, tú con tu alegría, y mi tristeza sonríe porque tú la creaste. Mis deseos están ansiosos porque son para ti; tú me provocas, tú me motivas, tú me haces vivir… antología poética Que no me vengan con el cuento de tu ausencia, que no me digan que no existes, que no mientan si me explican que no eres posible. Yo te siento, te huelo, te percibo, sé que eres real, sé que me tienes a tu lado… No rompas el lazo bendito que me une a tu piel, no destruyas con desprecios la inspiración de mis cantos que yo no cierro mis ojos ante el fulgor de los tuyos que relucen como el sol, y que llaman a la vida. antología poética Como el cauce de tu río que me llena de tu frescura y de tu maravillosa presencia. Tu don magno de ternura y de grandeza alimentan mi espíritu. Haces necesaria tu imagen en mis pensamientos, tanto que un diluvio no tiene tanto desastre como mi corazón necesita de ti. Sentir, gozar, crear amor con tu poder. Déjame percibirte, sentirte, adorarte… antología poética Siéntelo, mi corazón en el tuyo es eterno. Estás en mis manos escribiendo, sangrando por ti por tu amor, por mi vida unida a tu recuerdo. Necesito del brillo de tus ojos, del calor de tu mirada, del cielo de tus palabras. Necesito la morada de tu mente que resplandece, que es bella y es maravillosa. Como las ramas de los árboles que buscan el cielo, que buscan la luz… Y así es lo que siento: la libertad de estar en ti contigo, por ti. Sentir que crezco, que la vida es plena. Saber que es real tu presencia, saber que existes y saber que eres posible, el tener espacio para ti, tener tiempo para ti hacen que mi ansia, que mi existencia que mi amor sean todos para ti. antología poética El abismo del tiempo crece a mis ansias, a mi amor sincrónico, a las llaves que tus trabas oponen a mi energía por ti. La barrera insuperable del tiempo inyecta a mis . anhelos y enciende a cada instante, el fervor de mi . . oración. Por unos ojos bellos, por el cielo de su luz por la luz de tu sonrisa y porque en mi vida estés tú. Me derrito y me fundo con el aire de tu respiración, con la caricia de tu pelo, con la ausencia de tu corazón... y me prometo recordar que mi espacio es tu espacio, que tu sangre fluye en mí, que alimenta a mi corazón, que por eso te hago dueña de mi espera, de esta loca y fiel espera por el día de tu amor. antología poética Berrinche, enojo, llanto, lágrimas... la desesperación, las telarañas de la mente, la humedad, el polvo que interrumpe, la niebla que tiñe, se oxida el alma, se carcomen las entrañas ente sí; putrefacción, hongo, lama... Odio lo insensato, repudio mi vida engreída, equivocada... Siento nefasto el recuerdo de mi necedad por ti; necedad, ego, poder, asco: lo absurdo y yo somos tan similares, que una gota y otra, son géneros distintos. Necedad contra necesidad amor contra repudio atracción contra indiferencia cariño contra asco tú contra mí el mundo contra mí yo contra la verdad. antología poética Es duro darte cuenta que nadie estuvo nunca contigo. Es duro saber que no cuentas con lo que en algún momento pudiste considerar cercano a ti. En dónde me encuentro hoy, en dónde está lo que quiero si no lo siento ahora, en dónde está si no lo percibo? Dónde queda lo que siento, dónde lo que soy, dónde lo que pretendía ser? antología poética Por qué no has de ser tú, si eres el alimento de mi espíritu; porqué no has de ser tú, si mis palabras exaltan la verdad de tu grandeza. Porqué no tú, si sólo tú eres el huésped bendito de mi oración, si sólo tú eres el fuego que lloro por la distancia, por las nubes que nos separan, por el viento que te acaricia, por la paz de tu sonrisa. Me fusiono en tu espacio, hago una tus entrañas con las mías; sangras por mis heridas, lloras por mis ojos. Estás en mí como una Diosa dándome fuerzas, suplicándote, adorándote... antología poética En la soledad del mundo, donde no hay viento ni hay calor, donde el recuerdo de tus ojos da luz a las tinieblas. En la soledad del mundo me libero y libero mis pasiones en soledad vuelo, en soledad grito, en soledad siento tu cuerpo como hojas otoñales que bailan con el viento y recrean sublimes figuras de ensueño como amores, como lágrimas, como alegría. Devuélveme tu sonrisa que la distancia nos quitó, entrégame tu tiempo, comparte tu humedad conmigo, fusiona tus impulsos con los míos, acéptame en tu cuerpo, acéptame en tu espacio, otórgame la dicha eterna de tu ser. antología poética Es triste cuando la soledad hace sentirte solo; es triste cuando el vacío se apodera de ti; es triste si te obsequian la soledad y el vacío; es triste cuando buscas, es triste si conoces que no encontrarás. Ayer, pertenecías, hoy, intentas recordar, pero destruyes si te destruyen; si buscas, te destrozan, si buscas, nunca encuentras, mas que lo que no querías. Si ansías te desesperan, si das, te quitan, si eres verdad, te mienten... El tiempo de la razón, es tiempo de olvido, razón como olvido, entender para sufrir; no hablar y no buscar para no entender, para no sufrir con la realidad, con el vacío mundano, superfluo... antología poética Toda la magia terminó, volcada quedó la esperanza, deshecho de impaciencia quedó en tálamo de mis sueños, en soledad. Viento de colores pigmenta mis ánimos. Rosas, fuego, rocas, que una a una se hunden en las infinitas aguas de mi incierto devenir. Solo, nuevamente solo, pero ahora derrotado por la cobardía misma...Tristemente solo. Nuevamente tu ausencia me llama, me hace falta serte necesario. Mi temor, mi cobardía, cobran las cuentas de mi desdén hacia ti. Mi lujuria, mi ansia, cobran mi satisfacción de ti, y se traduce en ardiente temor de soledad... Pero sin amor existo, y es por eso que soy ahora. Y soy hombre, y soy lágrima, como el ángel al Dios. Y soy lágrima y soy tuyo, cuando tu alma me dijo adiós. antología poética Imagínate volar en el oscuro sueño, imagínate flotar en la lava de mis deseos. Siente el agua de tus cabellos que destilando aromas se mecen, bailan, cantan y se sonrojan de pudor, sonriendo, invitando al viaje de tus pechos, a la suavidad de tus labios a la profundidad de tu mirada. Se oxida mi valor los consejos se reinterpretan en la nube tibia que se tambalea y se desliza por la huella magenta de tu boca. Se repite tu fantasma se adivina el orden, se desfasa el tiempo, se corren las montañas se huelen los cielos. antología poética
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