Secretos de la avena BEATRIZ CALDERÓN 21 Agosto 2009
La avena es un cereal que ha demostrado gran utilidad para quienes sufren problemas digestivos, sobrepeso, diabetes o altos niveles de colesterol. Los males silenciosos que nos acechan en estos días. La avena (Avena sativa) es conocida desde tiempos remotos, pero no todas las culturas antiguas le daban el mismo valor; unas le tenían gran estima por su adaptabilidad de la planta a climas adversos. Por ejemplo los egipcios la consideraron una hierba dañina que perjudicaba el crecimiento de otros granos, al igual los griegos y romanos la menospreciaron, porque preferían el consumo de trigo, centeno y cebada. Pero los germanos y sajones, del norte de Europa, así como los árabes e hindúes, de Asia central y occidental, fueron sus asiduos consumidores y los responsables directos de su selección, mejoramiento y difusión. A nosotros nos llego con la conquista. Nutricionalmente hablando es una bomba, contiene: Proteínas. La avena tiene seis de los ocho aminoácidos (componentes esenciales de las proteínas) que requiere el ser humano para regenerar tejidos y crear hormonas. Grasas. La composición de este cereal incluye aceites insaturados y ácido linoleico, mismos que, a diferencia de las grasas de origen animal, son fáciles de asimilar y saludables. Hidratos de carbono. Son sustancias que proporcionan energía; en concreto, los que posee la avena son de lenta absorción, por lo que ayudan a mantener niveles de glucosa estable y evitan la sensación de sueño que se presenta entre desayuno y comida, ocasionada porque el cerebro y músculos cuentan con pocos azúcares para realizar sus funciones (hipoglucemia). También ayudan a soportar mejor la fatiga que se genera al someterse a estrés. Vitaminas y minerales. Entre todos los cereales, la avena es el que más de estos nutrientes aporta. Vitaminas E, B 1, B 2, B 3 y B 6 además de calcio, hierro, zinc, fósforo, magnesio, potasio, cobre y sodio están presentes en grandes cantidades. Fibra. Bajo este nombre se conoce a una familia de carbohidratos que ha acaparado la atención en tiempos recientes, pues aunque su aportación nutricional es mínima ayuda a mejorar la digestión, previene estreñimiento y reduce la absorción del colesterol malo. Betaglucanos. Son componentes que absorben grasa, colesterol y ácidos biliares, por lo que ayudan a desecharlos y a evitar que sean absorbidos durante la digestión. kSecretos de la avena Es ideal para personas que sufren desgaste físico por su actividad, como deportistas, niños o estudiantes, y para quienes se sienten cansados, sin fuerza y con estrés. Ello se debe a sus carbohidratos, utilizados por el organismo para obtener energía, y a las vitaminas del complejo B, que contribuyen al buen funcionamiento del sistema nervioso y calman la ansiedad. No engorda e incluso ayuda a controlar el peso, debido a que contiene fibra que sacia el apetito durante largo tiempo y ayuda a disminuir la asimilación de grasas en el intestino. Es un buen aliado contra estreñimiento, diarrea y ardor estomacal, gracias al efecto protector de fibra y betaglucanos en las paredes de intestinos y sistema digestivo en general. Impide la asimilación excesiva de colesterol, de modo que contribuye a evitar problemas circulatorios como arterosclerosis (acumulación de grasa en venas y arterias), que es factor de riesgo para padecer infarto cardiaco. Puede formar parte de la dieta del paciente con diabetes, pues regula los niveles de azúcar en sangre y favorece la actividad del páncreas (glándula encargada de generar insulina). Contribuye al desarrollo del feto durante el embarazo y estimula la producción de leche materna rica en vitaminas y minerales. Además de todas estas maravillas la avena es ridículamente barata y se encuentra en todos los supermercados, ya sea en hojuelas o copos, que no son otra cosa que la semilla aplastada y con cascarilla, de modo que conserva sus propiedades. Se puede comer cruda o cocida. Agua de avena.- Se prepara hirviendo dos cucharadas soperas de hojuelas durante cinco minutos en un litro de agua. Luego se enfría, licua, cuela y endulza con miel, a fin de utilizarla para acompañar los alimentos o saciar la sed. Después de todo, está muy fácil incluirla en nuestra dieta, ya que se pueden hacer con avena panes, galletas, atoles y licuados. Pero como decía el hijo de una amiga hay que hacerlos seguidito. Panecillos de avena Ingredientes 3 tazas de avena 1 taza de harina de trigo 1/2 cucharadita de bicarbonato 1 cucharada de canela 1/2 cucharadita de sal 2 huevos 1 taza de aceite de maíz 1 taza de azúcar 1 taza de leche Elaboración Se mezclan todos los ingredientes secos en un tazón, y se agregan los huevos, el aceite y la leche. Se integra todo perfectamente y se toman porciones de tamaño mediano con una cuchara y se colocan sobre una lámina engrasada y en harinada. Se hornean durante 10 ó 15 minutos o hasta que se cuezan. beatrizcalderon67@hotmail.com
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