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La Excursión Perfecta desde Roma: la Villa Adriana
Descripcion La Villa Adriana en Tivoli, el sueño digno de las Mil y Una Noches del emperador Adriano, es un excursión imperdible
1.8
Rango
Autor
  Nombre : M Canosa
Edad : 12
Ubicacion :
Profesion :


Durante nuestra primera visita a Roma, puede llegar a desconcertarnos la infinita lista de monumentos, vestigios arqueológicos, museos y otras atracciones históricas que hay por visitar. Lo cierto es que pocas ciudades del mundo concentran tal cantidad de historia por km. cuadrado como Roma, la Ciudad Eterna.

Pero no todos los turistas llegan hasta la Villa Adriana, situada en Tivoli, a unos 20 km. al sur de la ciudad. Se trata de un imponente legado arqueológico pero también un verdadero oasis de paz y naturaleza: la excursión ideal después de varios días en la caótica Roma.

Muchos emperadores romanos construyeron sus palacios particulares, como Nerón y su Domus Áurea, que está siendo actualmente excavada poco a poco. Pero Villa Adriana es diferente. Es el sueño en piedra y el refugio de un emperador viajero, filósofo y culto: el gran emperador Adriano. Aún hoy, en ruinas, es capaz de transmitirnos el espíritu y el modo de pensar de este hombre, humanista y cruel al mismo tiempo, reflejo perfecto de la antigüedad clásica.

Cuentan que Adriano aborrecía a Roma, por lo que con el tiempo se fue construyendo un palacio a su medida en Tibur, la actual Tivoli. Su villa en realidad es un conjunto de edificaciones anexas y superpuestas, casi un desorden armonioso. Se sabe por las excavaciones arqueológicas y por relatos de cronistas contemporáneos que cada parte o área de la Villa era temática, relacionada con los territorios que Adriano había visitado en persona durante el transcurso de sus viajes por el Imperio.

Paseando hoy entre las imponentes ruinas se distinguen en su forma más o menos visible dos espacios, el Serapeum y el Canopeo, que al parecer estuvieron inspirados en Egipto. Otro de los principales espacios es el Teatro Marítimo, una enorme piscina con una isla en su centro, sobre la cual había una biblioteca en la que Adriano se refugiaba cuando también terminaba hastiado de la corte que le tenía que acompañar durante sus estancias en Tibur.

Hoy en día no quedan más que muros de ladrillo y columnas desnudas, testigos de la solidez de la arquitectura romana. Rodeados de una naturaleza asombrosa, transmiten una paz y una tranquilidad inmensas, sobre todo en invierno, cuando la temporada turística ha acabado. Cuesta imaginarse que casi toda la Villa Adriana estuvo recubierta de mármol y pavimentada de mosaicos.

La Villa Adriana permaneció abandonada y olvidada hasta el Renacimiento, período en el que el Cardenal Hipólito d´Este, uno de los hijos de Lucrecia Borgia, la saqueó a conciencia para decorar su propio palacio-refugio ubicado en las cercanías. Por eso, después de la visita a la Villa y para hacerse una idea del esplendor que debió tener en sus mejores días, conviene visitar también la Villa d´Este contigua, donde encontrarás muchas de las estatuas y mosaicos saqueados de Villa Adriana.

Lo demás tesoros los encontrarás en el Museo Vaticano o en el Museo Capitolino de Roma. El resto, todo el mármol que no sirvió a cardenales y anticuarios del Renacimiento, fue quemado en hornos de cal. Pero aun así, los sobrecogedores muros desnudos de Villa Adriana, construidos hace más de 1800 años, invitan a reflexionar sobre toda una época de la historia occidental antes de hundirse en las tinieblas de la superstición y la oscuridad de los siglos venideros.

Para visitar la Villa Adriana puedes contratar un tour en la recepción de la mayoría de los hoteles en Roma. Pero si quieres profundizar en la historia y las leyendas de este sitio y ahondar en la personalidad del gran emperador Adriano, te recomendamos que te apuntes en algún tour temático realizado por expertos en arqueología o historia.

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