Probablemente te encontrarás cansado, pero si descansas las siguientes noches te permitirá encontrarte en forma.
Sin embargo, si no concilias el sueño durante varias noches seguidas, puedes comenzar a notar varios síntomas:
- Cansancio constante
- Sensación de sueño durante el día, incluso llegar a quedarse dormido.
- Dificultad de concentración
- Indecisión
- -Sensaciones Depresivas
Si tienes estos síntomas es que el insomnio está comenzando a afectar a tu salud y deberás empezar a plantearse si tu estilo de vida o el entorno que te rodea alteran tu sueño.
A continuación, ponemos a tu disposición unas pautas para conseguir descansar por la noche: Dormir bien
- Un colchón muy duro o muy blando no es un soporte adecuado. Generalmente, debemos cambiar el colchón cada 10 años para asegurar el máximo confort.
- Nuestro dormitorio debe ser silencioso y cómodo, y ni muy caluroso ni muy frío
- Si hay luces o ruidos que nos hacen estar despiertos, debemos plantearnos si podemos reducir sus efectos.
- Debemos utilizar nuestra habitación únicamente para dormir
Establecer una rutina
- Intenta acostarte y levantarte a la misma hora cada día –incluso los fines de semana.
- No eches cabezadas durante el día.
- Establece unos horarios de sueño regulares –tómate tu tiempo para relajarte antes de acostarte, tomando un baño, sentándote en un lugar tranquilo o leyendo. Reducir el estrés
Sentirse estresado o con ansiedad es la principal razón que produce insomnio. Si estás estresado o preocupado, puede ayudarte el tomar nota de tus pensamientos y preocupaciones antes de dormir. Si no puedes dormir porque sientes ansiedad, levántate y haz algo relajante durante 20 minutos, como leer un libro o ver la televisión.
Es importante reconocer si te sientes estresado y hacer algo si esto se convierte en un serio problema y comienzas a sentirte cansado. Habla con un amigo, un familiar y recuerda que si tienes un seguro médico, tu médico de atención primaria o el especialista puede ayudarte a exteriorizar tus problemas. Come y bebe adecuadamente
Todo lo que comemos y bebemos puede afectar a nuestros niveles de energía. La cafeína y el alcohol pueden dificultar el sueño o hacer que nos despertemos en mitad de la noche, por lo que debemos evitar tomar estas sustancias antes de dormir.
Comer alimentos azucarados o pesados por la noche afectan al sueño; por lo tanto, es necesario tomar la principal comida por la mañana en lugar de por la noche. Una cena frugal es siempre recomendable Ejercicio físico
Combinar una dieta sana y equilibrada con ejercicio físico –se recomienda 30 a 45 minutos al día, cinco días a la semana- nos ayudará a dormir mejor, y tendremos más energía para afrontar un nuevo día. No es recomendable realizar ejercicio justo antes de dormir, ya que nos sentiremos más despejados y despiertos y tendremos más dificultades para conciliar el sueño .
Si aún siguiendo estos consejos seguimos sin dormir bien, tendremos que pedir cita con un médico de atención primaria o con un especialista en sueño, neurólogo o internista generalmente.
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