| Cada año llegan a Sevilla miles de turistas motivados por el encanto de sus playas, la autenticidad de sus pueblos rurales y los sabores de su gastronomía pero cuando presencian un espectáculo de flamenco quedan absolutamente subyugados por esta experiencia. Cientos de tablaos, peñas y bares te acercarán al embrujo flamenco y, si te quedas con ganas, también podrás inscribirte en algunas de las escuelas de baile. Profundizando en las raíces flamencas El flamenco, conjugación perfecta entre baile y danza, es una de las expresiones más emblemáticas de la esencia andaluza. Por eso, si visitas Sevilla, nada mejor que descubrirla palmo a palmo dejándote guiar por el encanto del flamenco, una expresión cultural que ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad. El Museo del Baile Flamenco es una de las paradas obligatorias en la ciudad ya que te permitirá descubrir la historia de personalidades como Antonio Gades, Carmen Amaya, Paco de Lucía y Cristina Hoyos. Sin embargo, al interno del museo existen dos sitios mágicos absolutamente imperdibles: el sótano, que te remontará a los inicios del flamenco en un ambiente del siglo XVIII y el Patio de las Columnas, sobre todo en las noches, cuando los “bailaores” y “bailaoras” le añaden su toque inconfundible. Noches de guitarras y coplas Cuando cae la noche las notas del flamenco inundan las calles sevillanas para fungir como guía entre un profuso entramado de bares y restaurantes. Uno de los locales más típicos y con más historia de la ciudad es La Carbonería, punto de encuentro de todos los actores y escritores que aman la vida bohemia. Entre antiguas fotografías en blanco y negro que remontan a épocas pasadas podrás beber una copa de rebujito y quizás animarte a entonar coplas. Para vivir la faceta más tradicional del flamenco deberás dirigirte a la Casa de la Memoria, un centro cultural donde se suelen presentar tanto los talentos emergentes como algunas de las mejores guitarras de Sevilla. Un ambiente mucho más refinado te aguarda en el Tablao El Arenal, cuya decoración autóctona e intimista deja entrever sus 30 años de historia. Podrás degustar los pinchos morunos o los pavías de pescado mientras disfrutas de un espectáculo compuesto por 17 artistas que te harán vivir intensamente la emoción del flamenco. Las fiestas sevillanas: Autenticidad flamenca Sevilla aprovecha la menor oportunidad para sacar a relucir su encanto andaluz. Durante la Feria de Abril las mujeres salen a las calles luciendo sus emblemáticos vestidos de lunares y volantes mientras los hombres usan el traje corto y el típico sombrero cordobés. La ciudad se detiene durante toda una semana en la cual podrás recorrer las casetas del Real para degustar el célebre “pescaíto” mientras te dejas envolver por los grupos improvisados de guitarristas, cantantes y bailarinas que entonan coplas y bailan al ritmo del flamenco. Entre los meses de Septiembre y Octubre la Bienal del Flamenco extiende su manto seductor sobre escenarios como el Teatro Lope de Vega, los Reales Alcázares y el Teatro Central, donde se presentan los artistas más importantes del género. La Fragua de Bellavista también ofrece otra oportunidad de lujo para disfrutar del flamenco. Cada año en el mes de Abril, desde hace casi cuatro décadas, esta peña cultural realiza un festival donde se pone en escena lo mejor del cante jondo. Durante todo el año, las principales agencias de viaje y cadenas hoteleras ofrecen interesantes ofertas de vuelos y hoteles en Sevilla. La clave para conseguir los mejores precios es revisar regularmente los sitios web de las cadenas hoteleras o suscribirse a su newsletter para poder reservar con anticipación y acceder a tarifas preferenciales y promociones de temporada.
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