| Una saludable tradición Comer pistaches y nueces durante las fiestas decembrinas es una sana costumbre que puede ser adoptada para todo el año Su sabor es delicado y gusta a todo mundo, es una botana por excelencia, pero además figura en numerosas recetas de comida y es parte de algunas preparaciones especiales como flanes y pasteles. Se trata de los pistaches, verdaderas cargas de salud, capaces de brindar energía y elementos protectores contra ciertos males. Los pistaches son parte de las obligadas botanas, acompañamiento perfecto en la antesala de la cena navideña o de fin de año, y brindan sabor único y exquisito a la cocina mexicana. Pero hay más que placer: el pistache forma parte de un grupo selecto de alimentos reconocidos mundialmente por su alto valor nutrimental. Especialistas en la materia dicen que poseen una alta densidad nutrimental. Los pistaches son la mejor opción entre el grupo de nueces por su contribución nutricional, comparada con su contenido calórico. En este sentido, es rico en ocho nutrientes: tiamina, vitamina B6, cobre, manganeso, potasio, fibra, fósforo y magnesio. Hay versiones sobre que es saludable para el corazón, y existe evidencia científica según la cual una dieta que incorpora el consumo de frutos secos, incluidos los pistaches, se asocia con menores riesgos de enfermedades cardiovasculares. Esto porque cerca de 90% de los lípidos contenidos en una porción de 28 gramos de pistaches son del tipo de grasas insaturadas, las cuales reducen los niveles de colesterol en la sangre y el riesgo de enfermedades cardiacas, al sustituir las grasas saturadas en el régimen de alimentación. Se sabe que el pistache es rico en nutrientes que ayudan a reducir el endurecimiento de las arterias, ofreciendo protección adicional al cuerpo para evitar enfermedades de la arteria coronaria. Sabor sin riesgo Los pistaches contienen una cantidad significativa de proteínas, grasas y fibra, factores que ayudan a dar la sensación de saciedad. Estos frutos son una importante fuente de fibra, de las más altas encontradas en las nueces. Estudios científicos han demostrado que el consumo de fibras ayuda a controlar los niveles de azúcar en la sangre, reducir los de colesterol y aparentemente podría ayudar en el control de peso si se ingiere en ciertas cantidades. Y cuando se ofrecen con cáscara son mejores, pues se favorece un consumo lento. Se ha comprobado en estudios científicos que la sensación de saciedad ocurre unos 20 minutos después de consumir un bocadillo. El consumo lento de alimentos permite que el factor saciedad actúe a tiempo. En la selección de pistaches para la botana navideña, es importante considerar la calidad del producto. En este rubro, el pistache de alta calidad proviene del estado de California, Estados Unidos. Esta región ofrece las mejores condiciones para el cultivo y utiliza las técnicas de cosecha y procesamiento más avanzadas del mercado. “Al incluir pistaches en las botanas, compartimos con la familia una entrada saludable, de alto valor nutrimental. Con estos beneficios, en esta Navidad los pistaches estarán a la orden del día”, indican los productores al destacar que son los “mejores aliados para acompañar una grata charla entre amigos y familiares”. Y para terminar este 2007, Paramount Farms, que es el mayor distribuidor de pistaches de California en el mundo, quiere obsequiar cinco bolsas de pistaches de 1.80 kilogramos a cinco lectores que nos digan cuál es el origen de los pistaches y cuál es su color tradicional. Las respuestas deberán enviarlas a silvia.ojanguren@gmail.com |