INTEGRACIÓN Y CONCIENCIA EMERGENTE Hacia el Uno, la Perfección del Amor, la Armonía y la Belleza. El Ser Único, Unido a todas las Almas Iluminadas Que forman el Cuerpo del Maestro El Espíritu Guía. Esta es la oración de Hazrat Inayat Khan, patriarca del mensaje Sufi en occidente y fuente del espíritu de unidad entre las tradiciones y religiones del mundo, que inspira las ceremonias del Culto Universal y las Danzas de Paz Universal. Reconocer la verdad fundamental y el mismo anhelo de búsqueda subyacente en todas las tradiciones espirituales del planeta es un paso muy importante para la unificación y la paz. Pero podemos ir incluso más allá si somos capaces de reconocer la continuidad y lógica de las diferentes manifestaciones de lo absoluto en la historia de la humanidad que han dado origen a esas diversas tradiciones espirituales, religiosas o no, milenarias o contemporáneas, incluyendo en el rompecabezas o en el hilo conductor, también a la historia de la ciencia occidental en su búsqueda de la verdad última sobre el universo, la energía, la materia, la vida y el ser. El gran cambio de conciencia planetario que está en manifestación nos exige ir más allá de los límites, culturales, geográficos o históricos entre los pueblos, y ser capaces de visualizar la historia de la humanidad entera como un proceso de desarrollo coherente de un solo ser conciente en evolución a través de la evolución de la mente colectiva de los pueblos, misma que a su vez evoluciona a través de la evolución de los seres individuales. Este ser conciente humano, campo planetario unificado, tal vez inició su búsqueda trascendente, de su origen y fin, en la conexión con las fuerzas primarias de la naturaleza, fuego, viento, tierra, lluvia, etc. Luego llegó a la comprensión y certeza de la presencia de la gran Madre. Y así siguió creciendo durante todas las edades prepatriarcales, hasta que inició su búsqueda del gran Padre, y en su primer acercamiento llegó a la representación simbólica de las cualidades divinas en un gran número de deidades o dioses. Los panteones griegos y romanos nos muestran esto, pero sin duda alguna la tradición hindú llego a profundidades increíbles en este desdoblamiento de las potencias celestiales en un sin número de dioses. Al tiempo que en la China imperial se cristalizaba la comprensión de la dualidad y los opuestos, el Tao, como ley fundamental y transversal presente en todo. Luego el príncipe Sidharta Gautama iniciaría un viaje sin retorno hacia las profundidades de sí mismo que lo transformaría en el Buda, dejándonos el legado del conocimiento profundo de la mente humana como aquel lugar mágico donde residen todas nuestras desdichas y realizaciones. Demostrando a los habitantes de la Tierra y los Cielos el potencial latente en el ser humano para romper todas las barreras y limitaciones y elevarse por encima de este mundo de ilusión, la realización máxima, la Iluminación. Y tal como ha sucedido con tantas tradiciones, su figura y su camino se convirtieron en religión, justamente lo que el mismo rechazó. Afortunadamente en este tiempo profético y de renacimiento, 2500 años después de su muerte, tal como estaba vaticinado, la técnica, no la teoría de la religión budista, sino la técnica de trabajo con la propia mente, la técnica de meditación del Buda, Vipassana, está de nuevo disponible y se difunde por el planeta con alegría en cursos y talleres. Y como no reconocer la unidad, continuidad y desarrollo del mensaje de Dios en la línea del medio oriente. Comenzando con la tradición Zoroastriana, la primera en presentar a la humanidad el conocimiento de los ángeles, siguiendo con la tradición Hebraica, el Judaísmo y su gran aporte de un Único Dios Omnipotente, Omnipresente, Eterno y Universal, el Gran Padre Creador. Y la importantísima dispensación divina de los 10 mandamientos a Moisés, apropiada para un tiempo, un estado mental, una etapa de desarrollo de la mente colectiva, en la que era necesario el no esto, no aquello, tampoco esto otro, cuando el ser humano solo estaba listo para entender el ojo por ojo, diente por diente, como fuente de criterio moral para las relaciones y las decisiones. Luego estuvimos listos para la ley del amor, más profunda y sencilla, de 10 pasamos a un solo mandamiento, mucho más elaborado y místico, y por supuesto mucho más difícil de entender e incorporar. La presencia de Jesucristo en nuestro planeta, su ejemplo, su enseñanza y la fundamental Redención de la humanidad, son vitales para comprender y sentir profundamente, para entender a cabalidad la naturaleza de los tiempos y el proceso actual de la humanidad en este planeta. Y de ahí, una vez más, nace una religión organizada con todo lo que ello implica y ha implicado en nuestra historia en relación con la Iglesia y la Santa Sede. Y 500 años después, en esa misma región, en esa misma línea de Abraham, aparece Mahoma y el proceso de revelación del Corán, el más puro libro revelado a la humanidad, escrito por un sólo hombre a través de muchísimos años de revelación. Es el nacimiento del Islam y su magnifico aporte y aroma de sumisión y rendición total ante Dios, un fervor y una devoción flameante en el corazón del devoto, que por supuesto han sabido canalizar algunos jerarcas para llevar a los fieles a cometer actos demenciales. Y de esta línea surgiría el Sufismo como su más bella flor. Luego vendría el ascenso europeo, su expansión colonialista, el inicio del desarrollo material y la ley del progreso económico, y en este fértil terreno nacería la ciencia moderna, totalmente divorciada de la religión o cualquier tipo de espiritualidad, con un compromiso agnóstico y racional de revelar los secretos profundos del universo, de encontrar la leyes universales y matemáticas que explican y rigen el origen y dinámica del mundo. Dios, no sería necesario como explicación última de la realidad. Y como para que no quede dudas de la maestría y belleza del Plan, tras 400 años de progreso y avance científico, la serpiente del proceso se muerde su cola, y ante los atónitos ojos de los investigadores que cabalgan en la punta de la flecha del desarrollo de la ciencia, aparece de repente un mundo misterioso, maravilloso, con aroma a Dios, a Espíritu, a Propósito, a Supraconciencia. Galileo, Newton, Bacon y otros de sus contemporáneos marcaron el inicio de la ciencia moderna a partir del siglo XVII. Su método, el analítico, es decir, diseccionar para conocer. Su rigor, la formulación matemática. Su propósito, conocer para controlar. Se le conoce como el pensamiento mecanicista y sentó las bases para el desarrollo tecnológico, que a su vez sentó las bases del desarrollo industrial, que a su vez produjo el sistema económico capitalista y la cosmovisión materialista y consumista. En progresión geométrica, este proceso se retroalimentó a sí mismo, produciendo una aceleración de su desarrollo y consolidación que nos ha traído hasta el sistema económico mundial del mundo globalizado del S XXI. Y ese mismo tren de tanto empuje, con el desarrollo y la investigación científica de maquinistas, ha arribado, sin ni siquiera sospecharlo, a territorios tan misteriosos y desconocidos que hasta los rieles mismos que le dan soporte y dirección, parecen disolverse. Es en pleno siglo XX, la sofisticación tecnológica ha permitido a nuestros sentidos penetrar el microcosmos de la vida gracias a los microscopios electrónicos, el microcosmos del átomo gracias a un complejísimo pull de aparatos que incluyen los monumentales aceleradores de partículas de varios cientos de metros de diámetro, al igual que el macrocosmos de las galaxias distantes y la dinámica estelar a través de los poderosos telescopios y sondas espaciales, pero también la realidad molecular y bioquímica, los sistemas planetarios de regulación ecológica, el estudio del pasado fósil de la vida y el pasado sideral del universo, y por supuesto las maravillas del ser humano, tanto a nivel físico y las asombrosas dinámicas de enfermedad y sanación, como también las profundidades de su ser consciente, partiendo del estudio detallado del cerebro, pasando por el sueño, los mecanismos de percepción de la realidad y la memoria, llegando a los campos sicológicos y psiquiátricos de la conciencia. Y es justo ahí en esa punta de lanza de la ciencia, en los más desarrollados laboratorios y preparadas mentes, donde han surgido la mecánica cuántica, la teoría de las supercuerdas, el hiperespacio, el orden implicado, la holografía, la teoría general de sistemas, la teoría del caos, del campo unificado, de la antimateria, de los atractores, la cualidad fractal, los campos morfogenéticos, la teoría gaia, la cibernética, los sistemas complejos, la medicina bioenergética y magnética, la psicología transpersonal y su arsenal de planteamientos, y un sin fin de nuevos enfoques, experimentos sorprendentes, nuevas disciplinas, nuevas teorías en todos los campos del saber humano científico. Cada uno de los ejemplos enunciados de estos nuevos desarrollos es tema suficiente y fascinante para varias jornadas, tal como lo es cada uno de los elementos que han sido incorporados en este intento somero de encajar piezas aparentemente tan disímiles en un solo relato. En este punto, baste decir que todas estas teorías y descubrimientos asombrosos están llevando a la humanidad, en hombros de sus científicos, a encontrarse de nuevo con los viejos misterios, vacíos y leyes universales que nos impelen una búsqueda hacia una realidad trascendente, como origen, rectora y finalidad tanto del universo, como de la existencia humana. Todo es maya dijo hace miles de años la tradición Hindú, efectivamente la física hoy nos confirma que el mundo es ilusorio en su carácter de solidez y la neurociencia confirma que la realidad no existe más que en nuestro entorno cerebral-mental-perceptual. Como es arriba es abajo recita la antigua máxima filosófica pre-científica, ahora los fractales y la holografía dan sustento, profundidad y proyección a tan sencillo enunciado. Que todo es energía lo confirmamos desde Einstein al poner a un lado de la ecuación la masa o materia y al otro la energía. Que somos seres de luz nos lo confirma la bioquímica al informarnos que la base de la vida en la tierra y de todas la cadenas alimentarias, por supuesto incluidos los humanos, es la fotosíntesis, que no es más que la captación de luz en una molécula, es decir, literalmente nuestro sustento es la luz. Que somos uno con el universo, demostrado de diversas maneras, primero por los ciclos biogeoquímicos del planeta que nos hacen saber que los átomos y moléculas de nuestro cuerpo han circulado y circularán en los diferentes reinos y sistemas, desde nuestro cuerpo físico hasta la respiración que nos une segundo a segundo con el entorno. Demostrado al saber que no somos más que polvo de estrellas hecho conciencia, polvo que finalmente proviene al igual que toda galaxia, de la unidad primigenia anterior al big-bang, y finalmente demostrado por la física cuántica que descubrió la ligazón e interrelación entre átomos sin importar distancia ni tiempo. Y como no mencionar la Teoría Gaia que científicamente ha demostrado la existencia de la Biosfera como ser coherente e inteligente, por lo tanto conciente, devolviendo a la humanidad la posibilidad de relacionarse de nuevo con la Madre Tierra como ese gran ser de amor que sustenta la vida. Tantísimos ejemplos casi inagotables y que pueden llevar a peripecias maravillosas como sustentar científicamente la realidad del amor como fuerza primaria del cosmos, o plantear la historia de la humanidad en términos de campos morfogenéticos o ver el salto evolutivo de la humanidad como un salto cuántico. Lo importante para efectos de este escrito es subrayar la cualidad del proceso que se sucede en los campos de la ciencia, como parte fundamental del gran proceso de integración de las verdades fundamentales y los esfuerzos honestos del ser humano por ir busca de su propia trascendencia, integración que poco a poco, continúa dando forma a esa nueva conciencia desde donde ser engendrará una nueva humanidad, madurada a fuerza de experiencias y lista para una nueva etapa en su camino. Simultáneamente tenemos la dinámica de crisis planetaria y su consecuencia lógica de búsqueda de alternativas. Crisis que no vamos a desglosar aquí pues abundan los tratados y argumentos para entender las causas profundas de los problemas y su interrelación. En algún momento de su vida, todo ser humano conciente y medianamente informado debe darse cuenta que algo no esta bien con nuestras sociedades, nuestro sistema económico, nuestras instituciones, en fin, con nuestra civilización, ejemplos dramáticos desde lo humano y lo ecológico nos gritan una alerta constante. Después de ese primer despertar es nuestro deber profundizar en los problemas, para ir después a sus causas y finalmente a la interrelación, para darnos cuenta que se trata de una crisis sistémica y no puntual, una crisis generalizada y profunda que no podrá ser resuelta con atención a síntomas o problemas particulares, sino que requiere un replanteamiento total de nuestros paradigmas y propósitos como humanidad. Entran en escena aquí los diversos movimientos que en todos los campos están levantando las banderas de la denuncia y las alternativas. En la economía, por ejemplo, se está hablando de comercio justo, de mercados verdes, de economía solidaria, del cooperativismo, de las redes de trueque, del fortalecimiento de las economías locales, de nuevos modelos macroeconómicos sin capitales de especulación, sin inflación, sin la omnipotencia de la banca y del emisor. En agricultura se habla de agroforestería, de agricultura orgánica, de permacultura, de seguridad alimentaria. Mientras que se fortalecen iniciativas de conservación privadas y públicas en todos los países del orbe. En la educación florecen cada vez más las instituciones y centros educativos con pedagogías Waldorf, Montesori y otras muchas, se está implementando la etnoeducación, se está tomando en cuenta la inteligencia emocional y el desarrollo integral del niño. La medicina como caso típico y bastante difundido, de este proceso de renovación, cambio y búsqueda, donde nuevas y milenarias formas de curación dan respuesta y salida a todos los que nos hemos decepcionado de la medicina occidental alopática que ataca síntomas con fuertes sustancias químicas y que muchas veces declara incurables dolencias que pueden ser remediadas en estos otros caminos de sanación, más enfocados en las causas y en el tratamiento y curación del ser íntegro. Los movimientos y redes de mujeres con su hermosísimo sendero de evolución desde las luchas reivindicatorias de los derechos, hacia un feminismo más político, para terminar en una búsqueda de lo sagrado femenino, en un descubrirse compañeras de la causa de la Tierra, el eco-feminismo, y convertirse en portadoras del proceso que podemos llamar el Retorno de la Diosa para esta humanidad. El movimiento mundial de paz para el cambio al sincronario de las 13 Lunas y la Red de Arte Planetario, que nos han abierto los ojos sobre la artificialidad, desarmonía y manipulación inherentes al calendario gregoriano de los 12 meses, y en cambio nos invitan a relacionarnos con la frecuencia natural del tiempo, el 13:20, para tener una manera de acercarnos a la naturaleza armónica y fractal del tiempo, como experiencia primaria de conciencia y reformulación de la mente. La gran cantidad de tecnologías alternativas, ecológicas y limpias que cada día surge a pesar de la persecución y el silencio impuesto por el sistema económico, que nos ofrecen posibilidades de construcción, transporte, generación de energía, descontaminación, etc., con materiales y fuentes renovables. El consenso y las diversas técnicas de resolución de conflictos como nuevas maneras de funcionamiento de los más diversos grupos, equipos y colectivos humanos. Así como terapias y metodologías revolucionarias e integradoras que están permitiendo la resolución interna de los conflictos del individuo, sanación a nivel del alma. Y por supuesto la fuerza y el ímpetu de los movimientos sociales, indígenas, campesinos, sindicales, grandes confluencias y redes continentales y mundiales que se han fortalecido en el ejercicio de los foros sociales mundiales como evento único y sin precedentes de convergencia. Para el caso de América Latina los resultados son evidentes en las tendencias electorales del continente, donde una nueva izquierda, menos radical y más universal, está emergiendo de la aglutinación de todos los sectores que buscan el cambio, la alternativa, y que están dispuestos a correr el riesgo que implica decir no! a los viejos esquemas y dinámicas del capital internacional. Finalmente, mencionar el campo de la espiritualidad, en el cual se entreteje el nuevo impulso de tradiciones y escuelas milenarias que se han globalizado, junto con una miriada de escuelas, movimientos y redes completamente nuevas, con nueva información y nuevas prácticas, ambas tendencias, cumpliendo con el papel de despertar la conciencia, de encontrar una disciplina de autoprogreso, en resumidas cuentas de concretar la evolución de los individuos, los colectivos, la humanidad, la Biosfera, el Planeta Tierra completo. Este escrito no sería lo que es sino fuera por el impulso de tres herramientas, que han disparado y acelerado todos los procesos y conexiones aquí mencionados, no solo en quien escribe sino en una infinidad de gentes y lugares. En este ensamble sería imposible no mencionarlas. La primera es la Internet, la mayor revolución de la información de todos los tiempos, todo el conocimiento humano totalmente democratizado, disponible gratuitamente. Por supuesto que no debemos desconocer la limitación tecnológica de grandes sectores de la población, sin embargo nunca antes fue tan fácil para aquel que busca, encontrarlo de manera sencilla. Se acabaron los secretos o los conocimientos vedados. Se acabó la posibilidad de silenciar una denuncia. La información fluye libre y soberana en una red sin administración ni control. Gracias al internet podemos tener hoy grandes redes regionales, nacionales, continentales o mundiales, redes efectivas de flujo de información y de coordinación de acciones, de difusión de denuncias y de conocimiento, no existe en este momento casi ningún evento o encuentro de envergadura que no se difunda y coordine a través de la Internet. La nueva información ahí disponible a través de incontables portales y ciudades virtuales, entre las cuales me doy el gusto de recomendar www.portaldorado.com como un portal que quiere lograr y presentar este espíritu unificador de todas estas líneas y tendencias alternativas que poco a poco van configurando al nuevo modelo. La otra herramienta o instrumento es la Caravana Arcoiris por la Paz, y su burgomaestre mi querido Alberto Ruz. Quien desde su infancia ha estado atravesado de manera directa por estos procesos en mención. Fue su padre quien descubrió la tumba de Pacal Votan en la ciudad Maya de Palenque, y este descubrimiento es el precursor directo de todo el despertar del furor Maya y el 2012. Y de ahí en adelante la vida de Alberto ha sido un fractal del proceso planetario, proceso que lo llevó a ser parte de la fundación de Huehuecoyotl, la ecoaldea más representativa de México, en 1982. Para luego arrancar con la Caravana Arocoiris en 1996, con la bendición de varios abuelos, incluido el legendario Maya don Sirilo, encarnando una serpiente de luz que partiría de México rumbo al sur, encendiendo el fuego nuevo en su recorrido, portando el bastón de Regina y la misión de ser el testigo y facilitador del despertar en el sur. Llevando consigo una mochila repleta de nuevas semillas que se sembrarán a través del arte por todo el continente, semillas valiosísimas de las que quiero mencionar una: El Consejo de Visiones, inspirado en el movimiento Rainbow y Biorregional, herramienta ensayada en México en varios Consejos realizados, y que provee la metodología para el encuentro y diálogo de todas estas tendencias y movimientos alternativos que hemos estado considerando en estas líneas. Quien escribe y el lugar desde donde se escribe, Ecoaldea Atlántida en Colombia, son frutos directos del peregrinaje de la Caravana y el Coyote hacia el despertar del sur. Por eso vale el merecido agradecimiento y homenaje por todos los frutos en 17 países del continente que sus semillas han producido. Por los frutos en más de 400 corazones de los voluntarios de más de 40 países que en estos años se han formado como líderes y gestores del nuevo tiempo a bordo de la Caravana. Ahora en Brasil, la Caravana está en plena transmutación, al igual que la mayoría de movimientos, redes, grupos y lugares de este tejido de la nueva conciencia, pues es la misma energía planetaria la que nos influencia a todos, y nos insta en este momento a dar el siguiente paso, en lo individual, grupal y social. Por primera vez en sus 10 años de historia, la Caravana cuenta con un respaldo oficial del gobierno local, específicamente del Ministerio de Cultura del Brasil, quien está financiando un trabajo de interconexión de redes y grupos de cultura del país a través de la Caravana. Y es que es justamente Brasil, el lugar donde se escucha con mas claridad y trasparencia la vibración de este nuevo modelo que andamos buscando. Un país totalmente mestizo donde la música es la religión y la identidad, donde los movimientos alternativos son tan fuertes que se constituye en sí mismo como una región en varias de la redes alternativas y sede de numerosos encuentros mundiales de dichos movimientos. Tal vez es ahí, y por eso la Caravana sigue ahí, donde se esté gestando el embrión del siguiente nivel de organización horizontal, del siguiente nivel de coordinación entre redes y movimientos, la consecuencia del Consejo de Visiones, más allá de encuentros puntuales en un lugar y espacio de convergencia de los movimientos, hacia una praxis continua de interrelación, fortalecimiento, coordinación y acción conjunta para la transformación efectiva de toda la sociedad y el territorio. Una plataforma coherente y unificada en planteamientos y metodologías con una organización tal que le permita al gran movimiento alternativo tomar las riendas de los procesos de toda una nación. Es decir, manifestar la nueva sociedad, la nueva humanidad de manera concreta y no solo en los corazones y conciencias de un sector despierto de la población. La tercera herramienta, que además nos sirve para ir enlazando una conclusión, son las Danzas de Paz Universal. Se trata de una práctica espiritual ecuménica que se nutre de muchas religiones y tradiciones del planeta, honrando la búsqueda y belleza de todas ellas, reconociendo el espíritu divino que verdaderamente mora en cada una. Es una práctica donde se requiere integrar el cuerpo, mente y espíritu en un solo propósito. Son danzas sencillas, generalmente en círculo, de movimientos fáciles que los danzantes ejecutan coordinadamente, en simultánea, acompañados de frases sagradas y mantrams de las más diversas tradiciones entonados por los danzantes y música en vivo. Nos permiten integrarnos internamente en nuestros seres, integrarnos grupalmente en un solo ritmo y canto, e integrarnos espiritualmente al familiarizarnos con la escencia de tantos caminos, religiones y tradiciones, finalmente llegando a la experiencia de la unidad de lo divino, de la unidad de lo humano. Poco a poco se progresa en esta práctica aparentemente sencilla, pero de una profundidad y poder que paulatinamente se va descubriendo. Las danzas de Paz Universal se han difundido rápidamente por el mundo, pues son una herramienta totalmente pertinente para la necesidad de integración que se experimenta en el planeta. Están organizadas en una red mundial cuya sede virtual es www.dancesofuniversalpeace.org. gran agradecimiento a su originador Murshid S.A.M. y continuadores, a mis maestras y mi mentora Silvia. Y así ir llegando a un punto de conclusión, desde lo planetario y continental, desde lo histórico y conceptual, hasta lo individual y local, hasta el momento actual y la manera de caminar en él. La tarea es multidimensional. Inicia en los campos elevados, en los planos espirituales, desde donde se trabaja por el plan divino en la Tierra, directamente relacionado con la modulación de los cambios vibratorios y energéticos, con la supervisión del proceso en sí mismo. Y desde ahí nuestro compromiso debe ser con la oración, la plegaria, las meditaciones planetarias, las ceremonias de activación de los lugares sagrados y la sanación de la Madre Tierra. Desde nuestra limitación y pequeñez apelar a las Potencias Divinas, a las Jerarquías, a los guías, al Padre-Madre Todo Creador, Fuente Universal Eterna e Infinita, para levantar nuestros espíritus hacia esa realidad superior y desde ahí ayudar a manifestar el cambio, vigorizándolo con nuestras oraciones, afirmaciones y visualizaciones, dando gracias por el triunfo, dando gracias por el nuevo amanecer que se ve llegar, dando gracias por ser parte conciente y facilitadores de esta gran fiesta cósmica por la Nueva Tierra. Sin olvidarnos de incluirnos a nosotros mismos, a nuestro propio proceso, grupos y regiones en este trabajo con la energía divina. La Tarea también es mental-cerebral pues es supremamente importante, y a eso se ha dedicado este escrito, comprender e integrar en nuestro entendimiento los diferentes procesos de transformación de la humanidad, como se ha dicho anteriormente, armar el rompecabezas, cada uno de nosotros, a la medida y ritmo particular, continuar con el armado del rompecabezas, para tener una imagen cada vez más completa e integradora de los tiempos presentes y el cambio evolutivo en la Tierra. Esto es prerrequisito para el anclaje de la nueva conciencia, que si bien tiene una parte energética, vibratoria, de expresión del amor y transformación de nuestras emociones, también requiere comprensión, entendimiento, claridad. La Tarea es también terrenal, en el sentido de continuar con todos los trabajos e iniciativas de restauración, implementación de alternativas, transformación social, organización y concientización de las comunidades. Y por supuesto seguir avanzando en los Consejos de Visiones, es decir, en el acercamiento y diálogo entre los diferentes movimientos alternativos, que poco a poco permita un reconocimiento mutuo, una organización interrredes, seguir dándole forma a esta gran supra-organización que permitirá aglutinar y movilizar toda esa fuerza y saberes dispersos, en una sola plataforma coherente, tanto conceptual como de acción. Desde lo local y hacia arriba hasta lo planetario. Finalmente la Tarea es individual, personal. La manera en que cada uno de nosotros, de una manera muy comprometida, alegra pero rigurosa, fluida pero disciplinada, seguimos adelante con nuestro propio proceso individual de integración y cambio, que debe manifestarse en nuestro estado interno, nuestras relaciones y quehaceres. La familia, los hijos, la pareja, los compañeros, son todos campos de ejercicios para una constante auto-observación y puesta en práctica de toda nuestra teoría. Es vital tener una disciplina, una práctica, sea la que sea, que nos permita constatar nuestro progreso y desafíos. Es fundamental tener una línea, un hermano o hermana mayor con más experiencia. Es lo hermoso de los linajes y las tradiciones, la posibilidad de una trasmisión y una bendición. La posibilidad de saber lo que funciona y lo que no, no necesitamos empezar de cero, simplemente necesitamos reverenciar el aprendizaje y los descubrimientos realizados a lo largo de siglos de trabajo, de generaciones de maestros y discípulos, y buscar una guía. Por supuesto sin fanatismos ni sectarismos, conservando nuestra propia soberanía y derecho a experimentar y diseñar nuestro propio camino, en este tiempo donde el maestro somos todos y la guía es interior. Y así honrar mi familia, mi hija Inanna, mi compañera Yami, todo el grupo de raizales y residentes de la Ecoaldea Atlántida, las Danzas de Paz Universal y su gente, nuestra red ceremonial comandada por Mao Tatanka, las Búsquedas de Visión, los Temascales, las Medicinas, los Taitas, Chichán y Xitlalli. Por ser medios y escenarios donde mi propia sanación y evolución son posibles. Saludando la naciente red colombiana de ecoaldeas y comunidades alternativas. Honrar esta visión de una Danza del Sol para Colombia, unificada, abierta, como la manifestación de las nuevas alianzas entre grupos y redes, como la manifestación de la sanación de esta tierra colombiana donde tanta sangre se derrama, como la manifestación de otro capítulo más de cumplimiento de la Profecía Cóndor-Águila, como una gran minga nacional y continental de abuelos, pueblos, líderes, grupos, redes y organizaciones concientes de la necesidad de ayudar a parir el cambio en este país tan sumergido en su propia tragedia que difícilmente ha tenido energía y disponibilidad para jalonar los procesos de cambio, tanto energéticos como sociales, que se están dando en el continente. Colombia como ombligo conector del norte y el sur, como puente, como lugar de profundísimo mestizaje, como lugar de mega-diversidad cultural, ecosistémica y biológica, reclama su lugar, su derecho a disfrutar de su belleza y riqueza, y de poder abrirse al mundo con sus joyas y maravillas naturales, culturales y espirituales. Por eso estamos lanzando S.O.S. por todos lados y en todos los niveles, para una ayuda urgente y un plan de emergencia para nuestra patria. En esta ecoaldea, nuestra fundación, nuestra red sur-colombiana de iniciativas, www.ecomun.org, estamos poniendo nuestro granito de arena y tenemos listos varios bultos más. Necesitamos sumar, seguir creciendo las alianzas, necesitamos encontrar el camino de conexión entre los que tienen los recursos y los que tenemos las iniciativas y la claridad del camino. Llamamos toda la ayuda y asistencia celestial y terrenal para seguir manifestando belleza y conciencia. Honramos estos tiempos exigentes para nuestras individualidades y nuestros grupos y proyectos. Aceptamos el desafío que esta nueva energía ha estado trayendo. Afinar aún más. Acabar con todos los cabos sueltos, apretar tuercas y ajustar cuentas, ubicar el puesto y el rol de cada quién en nuestras organizaciones, cerrar filas, buscar calidad en vez de cantidad, funcionar como un organismo, maximizar el estado de alerta y atención. En esas estamos, por todos lados, todas las redes, todos lo movimientos, buscando una mayor efectividad y eficiencia en el uso del tiempo, energía y recursos. Agradeciendo la paciencia y disposición para leer este texto hasta esta línea, agradeciendo el bello ser y camino de todos nosotros, querida familia de luz. Namasté. Agradeciendo al Gran Espíritu por este camino de belleza que ha dispuesto para nosotros. Metakuyasin. Que sigamos floreciendo y danzando la vida. El triunfo y la victoria son nuestros. Sri Ram Jay Ram Jay Jay Ram Om. No existe nada más que la Unidad. La Illaha Il Allha Hu. Somos Uno y Todos a la vez. In Lakech. Viva esta alegría. Jallalla Pacha Mama. Ari Ari. Paz y Amor en la Tierra. En servicio, Jorge Calero, el mono enlazador - lacarretadelapaz@yahoo.com EcoAldea Atlántida www.ecomun.org
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