Mente Cristo “Sería mejor que pudieras decir lo que sientes, antes que tu corazón se enturbie. Decir lo que sientes, pensarlo es adormecerlo. Ir más allá de las afecciones egoicas y responder como el Padre-Madre lo haría. Ser sutil, amable, benévolo como Él/Ella es. Entregarle la vida, las emociones, las acciones y… los pensamientos… esto último es más difícil puesto que os traducís como lo que pensáis, más, vosotros no sois únicamente eso. La mente está viciada, sin embargo, si no fuera así sería difícil adiestrarla en los requerimientos del Espíritu, si sólo os vierais como la mente. Si, incluso sin ego pero conservando esa imagen remanente de “Soy mente”, sería difícil. Y es que, la mente debe estar al servicio del Espíritu, no comprenderlo ni aprehenderlo. Esa no es su labor. Su labor es elaborar. Elaborar con sustancia crística. He ahí la Mente-Cristo. La mente que ahora usáis es solo un instrumento de alta jerarquía utilizado como vasija. Igual que si cocierais granos en un vaso de alabastro fino… exactamente igual. Esos granos son los pensamientos del yo. Por eso jamás llegaréis a la comprensión espiritual a través de la mente. Más, os veis como la mente. La mente os define… ¿Entendéis el lío? ¿Cómo se resuelve? Dejando de verse a través de la mente. La mente es un instrumento, es verdad… pero donde fallan la mayoría de los intelectuales y científicos de la nueva era, es en ubicar la correcta función de la mente. La mente es una maquinaria magnífica, cuya función, como ya hemos dicho es elaborar utilizando sustancia crística. ¿Qué elabora? Pensamientos de luz, soluciones eficaces, resuelve los problemas del diario vivir y alaba al Señor en múltiples maneras y con múltiples comprensiones… más, esas comprensiones no le son dadas elaborarlas a la mente, sino adaptarlas a los diferentes tiempos en que se vive. ¿No se entiende? Bien, la comprensión trasciende el tiempo, es eterna. La mente, a través de la sustancia Cristo, adquiere la comprensión y, posteriormente, la adapta a las circunstancias. Esto podéis verlo en las diferentes culturas… la misma comprensión, diferentes maneras de vivirla. Esta es una de las funciones de la mente, de las más sutiles, más, ahora está viciada por el yo. Agregad a la dificultad anterior, el hecho de que el yo la está contaminando, agregando sus pareceres, caprichos y demandas. Una de esas demandas es comprender al Espíritu. Si, el yo quiere comprender al Espíritu y no con buenas intenciones, sino más bien para entorpecer su labor. De ahí que podéis ver como tergiversa las experiencias espirituales, como enturbia las claras comprensiones que se tienen frente al Espíritu, como asusta con sus pensamientos de castigo divino o respuestas karmáticas luego de las experiencias, etc. ¿Detenerse a comprender esto? No es bueno. Al Espíritu hay que amarlo, dejarse enseñar y reconstruir y AVANZAR. Detenerse y, a escuchar al ego…. No tiene sentido, es un absurdo… más algunos lo hacéis. Lo provocáis. Y luego, os vais… con mis bendiciones, pero os vais. Mas Yo os digo, el que aprende es el que está dispuesto a pasar por todas las etapas de aprendizaje que el Espíritu le otorga. El Espíritu tiene un Plan de Estudios (Aprendizaje) para cada hijo e hija, más vosotros os vais en los primeros Términos y dejáis inconcluso el Aprendizaje. La vida es una escuela, dicen… y es verdad. En términos espirituales, la vida es la escuela en la cual el Ser os enseña como se vive desde su espacio y su perspectiva. Desde su quehacer diario… el del Ser. ¿Queréis vivir como Él vive? ¿Ser como Él es? Terminad vuestros estudios (experiencias de vida y de todo tipo). Así de simple. Así de concreto. No queráis saltaros las etapas, antes de que Él os lo indique. Porque, como ya os dije, podéis adelantaros al futuro, más, con la venia y bajo la dirección del Ser, del Supremo Visionario, que sabe a donde os dirige. No antes. Así trabaja el hijo, la hija que es fiel a su Padre y devoto, devota de su Madre Espiritual… con obediencia. No dándole más trabajos al Espíritu en su proceso de liberación del hijo o la hija. Coadyuvando al avance espiritual. Adelantándose cuando tenga que hacerlo, sin mirar atrás, pues solo le debe cuentas al Padre-Madre, a su Divino Ser, y haciendo todo esto sin ser sinvergüenzas, canallas. ¿Por qué digo esto? Porque he visto crueldad en los que avanzan. Dejar detrás a los que desean quedarse detrás es lo que se debe hacer, más no con crueldad. No estigmatizándoles, pues están en rehabilitación. Yo les guío a ellos también, aunque no me escuchen, pero sigo insistiendo ¿Por qué habría de pensar que no me sirven? Son mis hijos e hijas… no hay más explicación. Y son, vuestros hermanos. Si el hermano está contaminado por el ego y se vuelve un divisionista consumado, hay que alejarse, pero no hay que dejar de amarle… a la distancia. El yo tiene sus mañas y el día de mañana podéis contaminaros vosotros, por eso, sed benévolos sin dejaros engañar por sus palabras o relatos. Realmente nadie hace aquello que no quiere hacer, nadie es engañado en total desconocimiento… nadie. Aprended como os puede envolver el yo… pero no os quedéis ahí… continuad y aprended como os libera el Espíritu. Esto es más importante, ya os lo he dicho: No cuantas veces caísteis, sino cuantas veces os levantasteis. Levantarse define el camino que estáis tomando, que es, confiar en el Padre-Madre, AMARLE. Esa es la intención, correcta intención, que os llevará a la consecución de la reunión final. Os llevará a ser UNO con ÉL. AMARLE. Atreveos a definir vuestro avance. A ser de aquellos que, con AMOR y voluntad de hierro, se definen por el Señor. Toman la sagrada decisión de fusionarse con el Altísimo, porque eso lo que su Ser anhela. Pero, recordad… Que toda decisión sea tomada por el Ser, no por vosotros y menos, por la mente. Mente-Cristo es la mente que sirve al Ser. Mente-Yo es la mente que sirve al ego, que define engañosamente al ser humano como lo que piensa: “Pienso luego existo”… pobre comprensión espiritual, que equivocó a Descartes y ha hecho de su error un dogma divino-científico, que debe ser aceptado si quieres ser parte del mundo egoico. Más Yo os digo, que lo que a Descartes le fue enseñado, no fue eso sino: Pienso con Mente-Cristo, luego tengo existencia real en los niveles de la Mente Superior Celestial. A veces, no es bueno sintetizar… es mejor, explicar todo. Que el Divino Redentor os colme de bendiciones. Se despide, V.M. Antares con colaboración de los Venerables M. Shevadwh y Águila Dorada.” Juan Ruiz juanruiznaupari@gmail.com http://www.inkarri.org/mensajes.htm Cátedras y Mensajes de inspiración por el Aguila Dorada y sus emanaciones, y los Maestros de la Sociedad de la Luz Dorada. Está cátedra puede ser publicada y distribuida libremente, solicitamos se mencione la fuente.
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