Resonancia magnética contra el dolor El diagnóstico del síndrome dolor miofascial, que tortura a millones de sus víctimas con agudas molestias en los músculos de cuello, espalda y hombros, puede ser diagnosticado con el uso de la Elastografía por Resonancia Magnética (ERM), que da a los médicos la oportunidad de ver dónde se encuentra la raíz del mal. Ese padecimiento es un asunto serio, en Estados Unidos unos nueve millones de mujeres y hombres lo padecen, muchas veces porque no cuentan con tratamiento adecuado, debido a que su diagnóstico es difícil y no se entiende completamente esta afección. Las investigaciones en este terreno han dado origen a una nueva tecnología por imágenes, desarrollada en Mayo Clinic, la ERM es capaz de ofrecer al médico los datos para un diagnóstico definitivo y, posiblemente en última instancia, hasta nuevos tratamientos para las personas afectadas por el síndrome. Ciencia pura De acuerdo con los Archivos de Medicina Física y Rehabilitación, con la técnica Elastografía por Resonancia Magnética se pueden observar imágenes del músculo afectado con una claridad y perspectiva imposibles de lograr con la resonancia magnética tradicional. Jeffrey Basford, especialista en medicina física y rehabilitación de Mayo Clinic, dice que aun es necesario investigar más sobre este equipo de vanguardia, pero asegura que “los hallazgos de un estudio piloto ofrecen una base sólida para creer que la tecnología de la ERM es capaz de identificar los cambios en el tono y rigidez muscular que anteriormente sólo podían identificarse mediante un examen físico realizado por un médico especialista o un terapeuta”. “Antes de estos descubrimientos, no contábamos con una buena prueba de diagnóstico para el síndrome de dolor miofascial”, señala. La ERM emplea el equipo normal de las Imágenes de Resonancia Magnética (IRM), con modificaciones, y su función consiste en medir la longitud de onda de las vibraciones enviadas a través de los tejidos. Campo de acción A veces, a pesar de que las dos afecciones son clínicamente diferentes, el síndrome de dolor miofascial se confunde con fibromialgia, una afección crónica, caracterizada por dolor ampliamente difundido hacia músculos, ligamentos y tendones, así como por cansancio y presencia de varios puntos dolorosos. El síndrome, explica el médico, es en un dolor más localizado que se relaciona con la presencia de sensibilidad en ciertos puntos críticos. Un punto desencadenante es un pequeño bulto en la banda de un músculo contraído, el cual al presionar, desata un patrón que reproduce el dolor. Sobre el tratamiento, los expertos dicen que en algunos casos de dolor miofascial crónico, es necesario combinar fisioterapia e inyecciones en los puntos desencadenantes para aliviarlo. En otras ocasiones, la afección se trata mediante la técnica de “rociar y estirar”, que implica esparcir un refrigerante sobre el músculo y punto desencadenante para luego estirarlo lentamente.
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