El climaterio y buen corazón Es cierto que las enfermedades cardiovasculares son una amenaza poco frecuente entre las mujeres antes de la menopausia, pero aumentan tras los cambios hormonales que se producen en esta etapa, afirma el doctor Julio Morfin, presidente de la Asociación Mexicana para Estudios del Climaterio. Al final de la menstruación, la vida sigue y es importante “recordar que cuando se ha hecho el diagnóstico de alguna enfermedad cardiovascular, como la hipertensión, ésta debe ser tratada independientemente del tratamiento hormonal, ya que no se sustituyen”, menciona el gineco-obstetra. “Es fundamental reducir las probabilidades de presentar estas enfermedades en la etapa climatérica y puede hacerse combatiendo los factores de riesgo; en algunos casos esto quiere decir dejar de fumar, mantener un peso saludable, consumir menos cantidad de alimentos en general, particularmente, carbohidratos, grasas y dulces y hacer ejercicio regularmente”, recomienda el especialista. Cosas del corazón La Federación Mundial del Corazón (World Heart Federation) tiene estadísticas según las cuales anualmente más de 8 millones de mujeres fallecen en el mundo a consecuencia de diversas enfermedades cardiovasculares. La frecuencia de estos males se incrementa notablemente a partir del cese de la función ovárica, ya que durante la etapa menopáusica se producen cambios metabólicos que contribuyen a aumentar el riesgo de estas enfermedades. “Alrededor de los 49 años, en la medida que la mujer se acerca a la menopausia natural, aumenta su riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular. Esto, debido a la disminución de los niveles de estrógeno que se presenta durante el climaterio, hormona que es parte de los factores protectores del sistema cardiovascular en la mujer”, precisa el doctor. Acción debida El especialista dice que el efecto cardioprotector de la hormona estrogénica en la perimenopausia, ayuda a bajar las lipoproteínas (colesterol malo), disminuyendo la placa de ateroma en las arterias, y regula en parte la resistencia a la insulina. Por lo tanto, cuando llega la menopausia y después de ella, la protección y la prevención es básica. Es recomendable, dice, que la mujer utilice una terapia hormonal para prevenir ésta y otras enfermedades. “El número de mujeres que mueren por infarto después de la menopausia, especialmente después de los 50 años, crece de manera exponencial. Afortunadamente, diversos estudios han demostrado que con el tratamiento hormonal oportuno y los cambios en el estilo de vida se reduce significativamente el riesgo de padecer estas enfermedades”, asegura Morfín. Dice, que de acuerdo con su experiencia, “prácticamente todos los trastornos asociados a la menopausia son debido a la falta de producción de estrógenos por los ovarios”. En este escenario, la terapia hormonal se centra en suplir este déficit de hormonas y se orienta principalmente a la prevención de complicaciones a mediano y largo plazo —osteoporosis, fracturas y las enfermedades cardiovasculares— y al alivio de la sintomatología a corto plazo —como bochornos, sudoración, insomnio, pérdida de la memoria—, entre otros.
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