Una investigación internacional liderada por dos grupos españoles ha identificado el mecanismo que controla el desarrollo de la leucemia mieloide crónica, la linfoide aguda y algunas leucemias infantiles. Todas son enfermedades hematológicas que sólo en España afectan a unas 4.000 personas cada año. Marcos Malumbres, del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y José Fernández-Piqueras, del Centro de Biología Molecular (CBMSO) han averiguado que la clave está en un microRNA, el miR-203.
Los microRNA son «minigenes» que generan pequeñas moléculas de ARN capaces de regular la mayor parte de los genes de nuestras células. Pueden favorecer el desarrollo de tumores o suprimirlos. El microRNA identificado pertenece a este último grupo y funciona como un supresor de tumores. En concreto, impide la producción del gen alterado que causa ciertos tipos de leucemia. De ahí, el interés de los investigadores que confían en diseñar nuevas estrategias de tratamiento. «Nuestros resultados sugieren que la recuperación de este microRNA en los tumores puede tener efectos terapéuticos en determinadas leucemias agudas y crónicas». Los detalles se publican en la revista «Cancer Cell».
Los descubrimientos de ciencia básica, como éste, suelen tardar años hasta llegar al enfermo. Pero en este caso, puede haber una transferencia casi inmediata del hallazgo del laboratorio hasta el hospital.
Ya existen dos fármacos disponibles del que se podrían beneficiar este tipo de pacientes. El hallazgo abre también una vía para realizar terapia génica, es decir inyectando directamente en sangre el «minigen» supresor de tumores. En estos momentos, este tipo de leucemias se tratan con quimioterapia que inhibe la capacidad del gen alterado. El problema es que el tratamiento genera resistencias.