Conoceréis la VERDAD, cuando os acerquéis a la VERDAD “Nos acercamos al Altar de Dios que edifica la mente y enaltece el Espíritu. Nos acercamos al seno de la Divinidad ¿Para qué? ¿Para pedir por nuestras necesidades temporales o espirituales? Estás preguntas es necesario realizarlas en la intimidad del corazón. He visto hijos e hijas adictos a las enseñanzas… sin digerir las Enseñanzas… sin hacerlas propias mediante la práctica. Sin mejorar en su vidas cotidianas y eso, mis queridos hermanos, no puede ser. Nadie habla del beneficio económico que esto trae sino del beneficio emocional, psicológico y, por ende, espiritual. A Dios hay que acercarse a diario pero no a pedir lo que cada cual puede conseguir con esfuerzo material, con sacrificio de la vieja personalidad a los pareceres de los demás. A Dios hay que acercarse para ser RE-HECHOS. Pedirle, si… pero pedirle que re-construya el interior. Por ahí se empieza, luego lo material va llegando en formas que el Ser distribuye. No hay que pedir dinero o poder, hay que pedir GUÍA DIVINA. Pero diréis… Y si me hallo en un problema económico ¿No debo pedirle al Padre ayuda? Y os respondo: Si, si podéis… pero es más importante pedir GUÍA, SANIDAD, ABUNDANCIA y… HACER. Aquí es donde los hijos e hijas fallan... les falta empuje y tenacidad para acelerar el paso y HACER. Les falta VOLUNTAD. Y es que, la Voluntad está tomada por el ego, diréis. Y Yo os respondo: Eso es verdad en partes… La Voluntad no está tomada por el yo. Está detenida ¿Por quién? Por Caifás, el demonio interior de la mala voluntad. ¿Cómo se desenquista ese demonio de la mente? Observando la palabra que es expresada con “espontaneidad”. Hay un sabor en dicha espontaneidad, un sabor ácido, arcaico. Ese es el demonio de la mala voluntad disparando sus ideas en la mente. Hay que hacer pero se piensa “No podré” e inmediatamente, “Hay algo que no entiendo” y se responde “Es que eso no es “tan” así…” y, luego se elaboran todo tipo de excusas para detener la voluntad de HACER. ¿Les parece familiar? Ahí está la mala voluntad del ego, en acción. A veces, tales pensamientos son imperceptibles, solo existe la “sensación” de lo que se piensa. Por eso, al inicio, es más recomendable vigilar la palabra que se expresa con celeridad. Tal palabra proviene de un pensamiento que está siendo almacenado en la mente enturbiada por el ego. Y que esto no os asuste ni os haga sentir inseguros. ¿Hay una mente viciada por el ego que mueve hasta al cuerpo físico? La hay… pero el cuerpo, la mente, las emociones… el alma… pertenecen al Padre que está Secreto, al Gran Padre-Madre y esa es su razón de existir. Aquí solo estamos para CUMPLIR la Voluntad del Padre y esa es RETORNAR. Que todo lo que a Él pertenece sea entregado a Él… y eso incluye al alma y al cuerpo y al espíritu particular, como nexo maravilloso que nos enlaza a la Hoguera Universal. Por eso no hay que temer. Hay que HACER, sabiendo que se hace lo CORRECTO, lo adecuado, lo natural y esto es, VOLVER AL PADRE-MADRE. RETORNAR. En el Nido del Águila Dorada existe un frontispicio con este Mensaje: “Si no estás dispuesto a entregar tu Corazón, no entres.” Hay que dejarlo todo por amor a Dios, dicen las Escrituras judeocristianas… y así es… no se habla de posesiones materiales sino de entrega total al Padre-Madre, al que primero nos amó. Por eso nos acercamos al Altar de Dios. Para eso nos acercamos al Altar de Dios. ¿Dónde se halla dicho Altar? Dentro del Corazón de todo ser humano, sea éste espiritual o no, allí está. ¿No es maravilloso? Existe porque forma parte del aparato divino-humano. Es aquella parte dentro del ser humano, donde reside el Cristo, la poderosa mediación astral que enlaza la personalidad física con la inmanencia suprema del Padre Solar, así reza el Ritual porque describe esa hermosa realidad. Allí reside DIOS, en “carne y hueso”, dentro del hombre. Allí es donde el hombre autorrealizado se vuelve a imagen y semejanza del Padre-Madre… cuando recibe la Iniciación Suprema frente al Altar del Corazón. Allí es donde oficia el Sacratísimo… ¿Y dónde está? Dentro del Corazón… ¿No es maravilloso? Hay tanto iluso que no conoce a Dios y hasta le niega y lo lleva ahí… dentro del Corazón. Es una hermosa ironía… ironía divina… pero con propósito, porque llegará el día que el “ciego”, vea y el “sordo”, oiga y, ese día “verá y oirá” las maravillas de Dios… dentro de su corazón. Por eso hay que cuidar de no endurecer el corazón con pareceres caducos y degenerados. Anteponer la consecución de poderes al AMOR por Dios… villanía de villanías. Y hay tantos que ocultan esa ponzoña velada en su corazón, por eso, luego de no satisfacer tan insano deseo… se van. Por eso digo… que se vayan. Su lugar es otro. Su lugar es aprender a observar tal demonio que habita y anima la mente con sus turbios deseos. Y deben y están llamados a buscar ayuda para alcanzar la comprensión, pues su tiempo ya pasó. No es tiempo de buscar poderes. Es tiempo de entregarse al Padre-Madre… someterse si es que cabe el término, pues Dios no somete a ningún hijo o hija. Él pide y aguarda… y vuelve a pedir… suprema humildad que nace del Amor Infinito… “Conoceréis la VERDAD, cuando os acerquéis a la VERDAD.”, es un Axioma Divino. Aquel que persigue sus deseos propios, olvida los motivos del Padre-Madre que habita en su interior y es la razón de su propia existencia como ser humano. ¿Cómo se puede VIVIR separado del motivo de la existencia? No se puede. Por eso se dice que la existencia sin DIOS, no es REAL. Por eso Dios, vuestro Dios Interior Profundo, Vuestro Ser, os enseña a vivir lo REAL. Os enseña a despojaros del ego y a abrazar el Camino del Espíritu. Os enseña a acercaros a la VERDAD para CONOCERLA. De otra forma no sabréis lo que es ¿Se entiende esto? Desde el nido del Águila Dorada, V.M. Samael Aun Weor, V.M. Shevadwh. Sirviendo a la humanidad.” (Poner definiciones) inmanencia. 1. f. Cualidad de inmanente. inmanente. (Del lat. immănens, -entis, part. act. de immanēre, permanecer en). 1. adj. Fil. Que es inherente a algún ser o va unido de un modo inseparable a su esencia, aunque racionalmente pueda distinguirse de ella. anteponer. (Del lat. anteponĕre). 1. tr. Poner delante, poner inmediatamente antes. U. t. c. prnl. 2. tr. Preferir (‖ dar la preferencia). U. t. c. prnl. Juan Ruiz juanruiznaupari@gmail.com http://www.inkarri.org/mensajes.htm Cátedras y Mensajes de inspiración por el Aguila Dorada y sus emanaciones, y los Maestros de la Sociedad de la Luz Dorada. Está cátedra puede ser publicada y distribuida libremente, solicitamos se mencione la fuente.
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